Oración inicial

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Corazón de mi Jesús Sacramentado! Con mucha pena de no ser como Tú quieres que sea y con muchos deseos de ser como Tú quieres que sea, vengo a tener contigo este ratito de conversación afectuosa junto a Ti, a los pies de tu Sagrario, donde has querido quedarte por mí, para Tu mayor gloria, honor de mi Madre Inmaculada y provecho de mi alma. San José, enséñame a escuchar y a hablar a Jesús.

Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.

Sea por siempre bendito y alabado.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

(Se repite cinco veces en honor a las cinco llagas de Nuestro Señor)


Alabanzas al Santísimo Sacramento en reparación de las blasfemias

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios, en sus Ángeles y en sus Santos.

Comunión espiritual

Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Mas, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón y como si ya hubiéseis venido, te abrazo y me uno a Ti. No permitas Jesús mío que jamás me aparte de Ti. Así sea. 

Oración de Santo Tomás de Aquino

Te adoro con fervor, deidad oculta, que estás bajo de estas formas escondidas; a ti mi corazón se rinde entero, y desfallece todo si te mira. Se engaña en ti la vista, el tacto, el gusto. Mas tu palabra engendra fe rendida; cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo; pues no hay verdad cual la verdad divina. En la Cruz la deidad estaba oculta. aquí la humanidad yace escondida; y ambas cosas creyendo y confesando, imploro yo lo que imploraba el ladrón arrepentido. No veo, como vio Tomás, tus llagas, mas por su Dios te aclama el alma mía: haz que siempre, Señor, en ti yo crea, que espere en ti, que te ame sin medida. Oh memorial de la pasión de Cristo, oh pan vivo que al hombre das la vida: concede que de ti viva mi alma, y guste de tus célicas delicias. Jesús mío, pelícano piadoso, con tu sangre mi pecho impuro limpia, que de tal sangre una gotita puede todo el mundo salvar de su malicia. Jesús, a quien ahora miro oculto, cumple, Señor, lo que mi pecho ansía: que a cara descubierta contemplándote, por siempre goce de tu clara vista. Amén.


Oración a Jesús solitario en el Santísimo Sacramento

Oh Divino Jesús! que durante la noche estáis solitario en tantos tabernáculos del mundo, sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitaros y adoraros. Yo os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos de amor y adoración. Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las especies Sacramentales, vuestro amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores. ¡Oh Jesús amantísimo! ¡Oh Jesús solitario! haced mi corazón cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro amor. Vela ¡oh centinela Divino! vela por el mísero mundo, por los sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos cuyas noches interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por ésta tu humilde sierva que, para mejor servirte, descansa pero sin alejarse de Ti, de tu Sagrario… donde vives en la soledad y el silencio de la noche. Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén. 


Oración final

Gracias, Jesús mío, por la bondad con que me habéis recibido y permitido gozar de vuestra presencia y compañía amorosas.

Me vuelvo a mis ocupaciones. Mi corazón queda contigo. En mi trabajo y en mis descansos me acordaré de Ti, y procuraré vivir con la dignidad que merece vuestra amistad divina.

Dadme vuestra bendición y concededme todas las gracias, que necesito, para amaros y serviros con la mayor fidelidad.

Bendice, Señor, a nuestro Santísimo Padre el Papa, vuestro Vicario en la tierra; ilumínale, santifícale y líbrale de todos sus enemigos.

Bendice a vuestra Iglesia Santa y haced que su luz brille en todas las naciones; y que los paganos conozcan y adoren al único verdadero Dios y a su Hijo Jesucristo.

Bendice a vuestros sacerdotes, santifícalos y multiplícalos.

Bendice y protege a nuestra nación.

Bendice a todos los suscriptores de Web católico de Javier y concédeles la bienaventuranza eterna.

Bendice a los que nos han ofendido y cólmalos de beneficios.

Bendice a todos nuestros familiares y haced que vivan todos en vuestra gracia y amistad y que un día nos reunamos en la Gloria.

Da el descanso eterno a todas las almas de los fieles difuntos que están en el Purgatorio.

Da la salud a los enfermos. Convierte a todos los pecadores. Danos a todos vuestro divino amor, para que la fe que nos impide ahora ver vuestro santísimo rostro se convierta un día en luz esplendorosa en la Gloria, donde en unidad con el Padre y el Espíritu Santo te alabemos y bendigamos por los siglos de los siglos. Amén.

Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: « Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos. (Mc 9,35)

Nadie puede servir a dos señores... No podéis servir a Dios y al Dinero. « Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida... ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida?...Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados. (Mt 6, 24-34)

"Mira, yo pongo hoy ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia. Si escuchas los mandamientos de Yahveh tu Dios que yo te prescribo hoy, si amas a Yahveh tu Dios, si sigues sus caminos y guardas sus mandamientos, preceptos y normas, vivirás y multiplicarás; Yahveh tu Dios te bendecirá en la tierra a la que vas a entrar para tomarla en posesión. Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar a postrarte ante otros dioses y a darles culto, yo os declaro hoy que pereceréis sin remedio... Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra: te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas, tú y tu descendencia, amando Yahveh tu Dios, escuchando su voz, viviendo unido a él; pues en eso está tu vida, así como la prolongación de tus días mientras habites en la tierra..." (Dt 30, 15)

El Señor conoce a los que son suyos; y: Apártese de la iniquidad todo el que pronuncia el nombre del Señor.En una casa grande no hay solamente utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos nobles y otros para usos viles. Si, pues, alguno se mantiene limpio de estas faltas, será un utensilio para uso noble, santificado y útil para su Dueño, dispuesto para toda obra buena. (2 Tm 19-21). 

 Pero ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique? Y ¿cómo predicarán si no son enviados? Como dice la Escritura: ¡Cuán hermosos los pies de los que anuncian el bien! Pero no todos obedecieron a la Buena Nueva. Porque Isaías dice: ¡Señor!, ¿quién ha creído a nuestra predicación? Por tanto, la fe viene de la predicación, y la predicación, por la Palabra de Cristo.  (Rm 10,14-17)

 
Jueves Enero 18, 2018
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Biblia Clase 33

Escrito por Super User
Categoría: CURSO DE BIBLIA

Introducción al Nuevo Testamento

5.3.1 Las cartas de Pablo y la carta a los Hebreos 

1era. Sesión

Oración inicial:

A ti, Señor de la Creación, que rescataste a tu pueblo de la esclavitud enviando profetas para que conociéramos el camino que conduce a la verdadera libertad;  que por amor  enviaste al Verbo encarnado a liberarnos de la esclavitud del pecado, y con su vida, muerte y resurrección alcanzara para nosotros la redención; te pedimos  nos envíes la efusión  de tu Santo Espíritu, tal y como la recibieron los discípulos en Pentecostés, para que, reflexionando las Sagradas Escrituras, y profundizando en su conocimiento, podamos asimilar y vivir sus enseñanzas, sirviendo  como luz para el sendero que nos conduce al conocimiento de la Verdad, a fin de presentarnos santos e inmaculados ante tu trono sagrado. Todo esto, te lo pedimos en nombre de Cristo nuestro Se ñor. Amén.

Objetivo del tema: Dar un breve recorrido por los escritos llamados: paulinos; los cuales corresponden a las 13 cartas (más los Hebreos) que se atribuyen al apóstol. Conocer los grandes temas del pensamiento paulino.

Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Rm 5, 1-2

Ya hemos visto que no fueron los evangelios los primeros escritos del Nuevo Testamento, sino las cartas enviadas por los apóstoles a las primeras comunidades. A Pablo es a quien se le atribuyen la mayor parte de estas “cartas”.

¿Quién es Pablo?

Él mismo nos cuenta que nació en Tarso (en Cilicia, Asia Menor), de padres judíos emigrados a país griego. Hizo sus estudios en Tarso y luego en Jerusalén, donde se aferró a las ideas de sus maestros fariseos. Tomó partido violentamente contra la iglesia naciente, considerando Ia fe en Jesús como una herejía peligrosa. Participó en la ejecución de Esteban, el primer mártir de la fe, y emprendió un viaje a Damasco a fin de perseguir a los cristianos.

Pero entonces, en el viaje a Damasco, tuvo Ia experiencia fulgurante de la realidad del resucitado. El relato que de ello hizo más tarde su compañero Lucas resulta muy interesante para que comprendamos cómo esta conversión fue para Pablo el paso de la ceguera a la luz de una inteligencia nueva. A partir de aquel momento, toda su vida se consagrará a anunciar "que Jesús es el Hijo de Dios". Pablo tendrá en seguida un lugar importante en la comunidad cristiana de Damasco.

Poco después, lo vemos en Antioquía de Siria, lugar de implantación de una importante iglesia cristiana que le servirá de base de actuación para sus viajes misioneros (los Hechos nos hablan de tres). Al dirigirse al mundo griego, hace saltar las barreras entre las que se encontraba encerrada todavía Ia iglesia de origen judío. Aquello le valió una violenta oposición, no solo de parte de los judíos, sino también de algunos cristianos. No obstante, obtiene la aprobación de su actitud y de la sustancia de su predicación ante los apóstoles de Jerusalén, las “columnas de Ia iglesia”. El concilio de Jerusalén le da Ia razón contra los que sentirían la tentación de encerrar Ia buena nueva en el antiguo marco del pensamiento judío. Durante un viaje a Jerusalén, es arrestado por las autoridades después de un motín de los judíos contra él. Trasladado a Roma para ser juzgado ante el emperador a quien ha apelado. Permanece algún tiempo en prisión. Luego perdemos sus huellas. La tradición afirma que murió mártir, hacia el 66-67, en Ia persecución desencadenada por Nerón.

La correspondencia de un misionero

Pablo no fue solamente un hombre de acción, fue también un teólogo escritor. Dirigió numerosas cartas a las comunidades que había fundado y a la de Roma, que esperaba visitar.

Según un intento de reconstrucción cronológica, sus cartas se suceden de la siguiente manera:

- Entre el 50 y el 60:

  • Las dos cartas a los tesalonicenses, redactadas sin duda en Corinto entre el 50 y el 52.
  • Las cartas a los corintios, de las que probablemente no poseemos más que una parte. Se remontan a los alrededores del año 56.
  • La carta a los gálatas, enviada a una comunidad en plena crisis por los años 56-57.
  • La carta a los romanos podría remontarse al 57-58.
  • La carta a los filipenses, escrita durante un periodo pasado en la cárcel, podría haberse escrito el año 56, o quizás en el 61-63.

- Entre el 61 y el 63:

  • Es el período que pasa Pablo detenido en Roma. Las cartas que escribió entonces se designan de la cautividad.
  • La carta a los colosenses, en la que Pablo se opone a ciertas corrientes de ideas muy de moda.
  • La breve carta de presentación titulada: carta a Filemón.
  • La carta a los efesios: un escrito de gran interés teológico y místico.

- Las cartas pastorales:

  • Los autores dudan en atribuir las cartas a Tito y a Timoteo al apóstol Pablo; se las titula pastorales porque muestran un vivo interés por la organización de Ia iglesia. Podrían ser más tardías, a no ser que fueran redactadas por un colaborador a quien el apóstol le habría entregado un esquema bastante amplio con algunas ideas para que las desarrollara.

Los grandes temas del pensamiento paulino

Resumamos rápidamente las ideas maestras del apóstol:

• El hombre de la doctrina 
En su enseñanza, Pablo expone de una forma nueva las relaciones del hombre con Dios.

Recuerda que, por su fanatismo judío, empieza él mismo persiguiendo a los cristianos pero, a pesar de su pecado, por pura gracia, Jesús se le revela. En adelante, se convence de que lo que salva al hombre no son las obras que pudiera presentar, sino la fe en Jesucristo. Por la fe es como el creyente penetra en el universo del perdón de Dios y de su amor inconmensurable. Pablo medita largamente en la obra, tan paradójica, del Señor, que va en contra de toda la concepción que el hombre se hace del éxito y de la eficacia. Por la cruz es como Cristo ha manifestado el amor de Dios y ha mostrado el verdadero sentido de la vida. Por el fracaso aparente y por la humillación es como ha hecho explotar la gloria divina. Por consiguiente, el pensamiento del apóstol se centra en la meditación del misterio de la muerte y de la resurrección de Jesús.

Es Jesús el que se revela a Pablo pero, a través de él, el apóstol descubre de repente a Dios como Padre amoroso. Se encuentra apresado por el Espíritu. Y por eso es el anunciador del Dios Padre, Hijo y Espíritu.

“¿Por qué me persigues?”, le pregunta Jesús a Pablo en el camino de Damasco. El apóstol comprende entonces que un vínculo misterioso une al Señor con los suyos. Y traduce esta idea diciendo que Jesús es la “cabeza del cuerpo” que es la iglesia. El hombre no se salva individualmente, sino haciéndose miembro de la humanidad renovada y reunida por Cristo.

Todas estas ideas de Pablo se van unificando progresivamente en su descubrimiento de lo que él llama el “misterio” divino. El misterio es el designio de Dios proseguido a lo largo de toda la historia, el de recrear una relación de amor entre el hombre y el Señor. Se trata de una realidad espiritual que hace surgir de verdad un ser nuevo. En adelante, a través del hombre justificado, toda la creación se encuentra arrastrada por el dinamismo de Dios.

• El moralista 
Hasta su conversión, Pablo ha vivido en la obsesión de la observancia de la ley. Como todos los judíos de su tiempo, ve en ella una exigencia obligada a la que hay que satisfacer para ser justo. Al hacerse cristiano, comprende que todo es una cuestión de amor. La perfección moral a la que llama a los creyentes no es menor que la que perseguía el judío fanático, aunque adquiere un sentido muy distinto. Es el fruto de la libertad del Espíritu, el signo de la acción da a Dios por amar gratuitamente al hombre.

• El pastor 
Pablo, convertido, recibe una misión. Actúa como responsable de las comunidades. Las decisiones que toma no son fruto de una pura reflexión humana. Están ligadas a su visión de la iglesia, cuerpo único a pesar de la diversidad de funciones que exige. Todas las relaciones entre los miembros de esa iglesia tienen que ser relaciones de servicio.

• El místico 
Aprehendido por Cristo, Pablo hace de su vida una acción de gracias. Sus cartas comienzan siempre con una oración de alabanza. A menudo, detiene su razonamiento para entonar un himno al amor divino. Su vida le parece una manera de participar de la experiencia pascual de Jesús e invita a sus corresponsales a entrar en esta perspectiva mística.

Intentemos a continuación seguir el desarrollo de estas líneas centrales examinando una por una las cartas.

La carta a los Romanos 
El evangelio: una fuerza liberadora que sacude todos los prejuicios

Para algunos, la religión se reduce a una lista de preceptos que observar. A menudo se sienten aplastados por el temor constante de cometer una falta al no observarlos todos.

Otros, por el contrario, Se endurecen en su buena conciencia de ser rigurosamente fieles a sus principios morales.

Realmente, los unos y los otros son extraños a la vida cristiana auténtica, porque siguen encerrados en un sistema del que está ausente la relación viva con Dios.

La carta a los romanos viene a invitarles a descubrir Ia verdadera dimensión de una aventura espiritual que el apóstol Pablo corrió personalmente después de su conversión. A los paganos y a los judíos de Roma, Pablo viene a anunciarles una buena nueva que cambia Ia vida; va a explicarles cómo Cristo Jesús calma todas las conciencias y compromete a todos en la novedad de un servicio gozoso.

Una de las cartas más importantes del apóstol 
Hacia el año 57 o 58, Pablo se encuentra en Corinto. Piensa ir a Roma para encontrarse con una comunidad cristiana que él no ha fundado. Para preparar este encuentro con los cristianos de origen pagano, pero también con otros muchos de origen judío que están presentes en esa iglesia, Pablo se ve impulsado a redactar el primer tratado sistemático de la doctrina cristiana, una especie de gran catecismo del que ha podido decirse que constituía (junto con la carta a los gálatas) el núcleo del Nuevo Testamento.

El tono es el propio de un alegato de argumentación cerrada. Si es obvio señalar que su lectura resulta menos fácil que la de los evangelios, convendrá que tengamos en cuenta las diferencias de la situación. Los evangelios corresponden a un esfuerzo de vulgarización que se llevó a cabo unos veinte años más tarde, mientras que aquí se trata de una batalla de ruptura, en la que hay que cambiar las mentalidades para acabar con la falsa confianza que se ponía en unas leyes religiosas aplicadas como si fueran recetas.

Dos callejones sin salida y una solución 
Orgulloso de la herencia de Moisés, los judíos desprecian a los paganos, a esos sin ley. Es un error. Ellos tienen la ley natural de su conciencia, pero la han ignorado imaginándose unos dioses calcados de sus deseos. Se han hundido en la inmoralidad y se han hecho extraños al verdadero Dios. Este no puede menos de presentárseles como el juez que habrá de condenarlos.

Es verdad que, a pesar de su ley, los judíos no se han portado mejor. Han creído que sus buenas obras les daban derecho al perdón de Dios, pero de hecho no evitan el mal (que sigue seduciéndolos) más que porque viven con un sentimiento de temor servil. Dios se les presenta como un personaje exigente y temible.

Pues bien, el verdadero Dios es amor y perdón. Gratuitamente llama al hombre a encontrarse con él. Aguarda de él una respuesta generosa. La voluntad de vivir por sí mismo erigiéndose cada uno en su propio absoluto (tal fue el pecado de Adán) se ve sustituida por el sentimiento de gozo de dos personas que se confieren mutuamente la cualidad de padre y de hijo, en Ia libertad (Rm 8, 14-16).

Eso es lo que vivió Jesús. Y así hace comprender lo que es Ia justicia de Dios, es decir, su amor incansable por la humanidad. En esta nueva relación somos justificados (es decir, “considerados como justos” delante de Dios). 

Una reflexión en cuatro etapas 
Pablo despliega su razonamiento como en oleadas sucesivas, de las que cada una pone de relieve un aspecto de la vida cristiana.

Rm 5 
Argumenta jurídicamente: todos los hombres merecen condenación, pero Dios, por el don de su Hijo, ha hecho surgir un mundo nuevo en el que, por la fe, se ha hecho posible la justificación. Esta confianza absoluta en Jesús resucitado, esta fe en Cristo, renueva por completo las relaciones con Dios.

Rm 3; 6; 8,18-39 
Reflexiona como pastor: solidarios en el pecado, todos los hombres caminan hacia la muerte, pero unidos a Jesús por la fe y el bautismo, los creyentes se salvan. Esperan que se acabe la renovación inaugurada ya en la vida presente.

Rm 7-8 
Como psicólogo, el apóstol trata el difícil problema del hombre dividido interiormente. Aspira al bien, pero hace el mal. No logra encontrar su unidad interior mas que gracias al Espíritu que lo orienta hacia la paternidad amorosa de Dios. Así entra en comunión con sus hermanos y se hace al mismo tiempo solidario de la creación entera.

Rm 9-11 
Finalmente, el apóstol muestra el designio de Dios comprendido a través del desarrollo de la historia. El rechazo de Cristo por el judaísmo ha permitido que la buena nueva se transmita al mundo entero. Pablo puede entonces manifestar su esperanza en la salvación final del pueblo de Israel, del que él mismo ha salido.

Rm 12-16 
La última parte de la carta saca las conclusiones prácticas de toda esta reflexión doctrinal: los creyentes han de vivir ahora una existencia transformada, ya que son capaces de ofrecerse a Dios en el impulso de la libertad interior que han vuelto a encontrar.

La primera carta a los Corintios: 
El evangelio en el corazón de las grandes ciudades antiguas.

Corinto era un puerto muy importante de la antigüedad. La ciudad contaba con unos 600,000 habitantes. Las dos terceras partes de los mismos eran esclavos. La prosperidad de la ciudad había atraído a una población cosmopolita. Se practicaban los más diversos cultos y reinaba la inmoralidad.

Pablo llegó a Corinto el año 51. Empezó ejerciendo allí su oficio de tejedor de tiendas. Poco a poco logro organizar una comunidad cristiana, formada en su mayor parte de personas sencillas.

Estos nuevos creyentes estaban llenos de entusiasmo, pero seguían impregnados de la mentalidad pagana.

Respuestas a unas cuestiones prácticas 
En el año 56, mientras se encontraba en Éfeso (Asia Menor), recibe de Corinto noticias preocupantes. La comunidad anda dividida en facciones rivales. En las asambleas reina una efervescencia un tanto dudosa. Además, sus corresponsales le plantean unas cuantas cuestiones prácticas, de orden moral o cultual.

El apóstol responde a estas cuestiones. Con arte, se basa en los problemas concretos para remontarse a los principios básicos. Corrige los abusos, endereza los errores, ilumina las ideas superficiales.

1 Cor 5 
Un miembro de esta iglesia vive en el incesto. Pablo se aprovecha para tratar el problema más general de las relaciones con el mundo pagano en la perspectiva de la pasión de Cristo.

1 Cor 6-7 
Las cuestiones sobre la sexualidad lo conducen a reflexiones sobre el significado del cuerpo y sobre la libertad cristiana. 
Al tratar del problema de los matrimonios, se desmarca de los que denigran la sexualidad. Lo importante es el sentido que se le da a esta expresión de la vida.

1 Cor 8 
¿Se puede comer de la carne ofrecida a los ídolos? El apóstol enseña el uso debido de la libertad cristiana. Muestra que la regla de conducta tiene que ser la preocupación por los demás.

1 Cor 11 
A proposito de las asambleas cultuales, resuelve unos cuantos problemas menores, apoyándose en las costumbres de la época. Pero condena Ia forma escandalosa en que se celebra Ia cena. En los banquetes fraternales que la acompañan (los ágapes) se afirman a veces el egoismo y Ia glotonería. Pablo reacciona como es debido. En esta ocasión habla de la liturgia más antigua de Ia institución eucarística: precioso documento para todos nosotros, que no Ia conoceríamos sin esta página pastoral.

1 Cor 12-14 
Preocupado por Ia anarquía que han engendrado algunos cristianos que se dicen suscitados por el Espiritu Santo, explica qué es Ia comunidad cristiana en cuanto cuerpo de Cristo y depositaria de los diferentes dones del Espiritu. El mayor de 
todos ellos es el amor. 1 Cor 13

1 Cor 15 
Pasa luego al problema de Ia resurrección, idea que rechazan espontáneamente los griegos, marcados por el desprecio del cuerpo. Pablo recuerda que la resurreccción de Jesus está en el corazón del mensaje cristiano.

Si es verdad que algunos problemas tratados en esta carta tan concreta pueden parecer hoy muy lejanos, importa sin embargo para nosotros captar bien cómo procedió Pablo. La manera en que se refiere siempre a los principios fundamentales de Ia fe es una invitación a que actuemos ante los problemas de la vida que hoy se presentan. 

Trabajo para casa

Trata de leer lo más que puedas la carta a los Romanos y 1 Corintios durante esta semana.